Riqueza
Óleo · 50 × 60 cm
Riqueza nace de una reflexión sobre lo que verdaderamente significa ser rico. La obra reúne tres dimensiones de la riqueza humana: la terrenal, la moral y la espiritual.
El oro representa aquello que podemos poseer y acumular en el mundo material. En contraste, la esfera luminosa que la mujer sostiene entre sus manos simboliza la virtud: una riqueza que se construye mediante nuestras decisiones, principios y acciones.
La presencia que rodea a la figura representa la riqueza espiritual, vinculada con nuestra vida interior y con aquello que trasciende las posesiones. El aro dorado alrededor de su cabeza refuerza el vínculo de la composición con lo sagrado.
Estas formas de riqueza conviven en una misma figura, pero cada una tiene un significado distinto. La pintura invita a preguntarnos qué nos hace verdaderamente ricos y qué tipo de riqueza elegimos cultivar a lo largo de nuestra vida.
