Lo que dicta la conciencia
Óleo sobre lienzo · 30 × 45 cm
Lo que dicta la conciencia nació como una obra para representar la naturaleza humana y el conflicto entre la razón y nuestros deseos. Su inspiración parte de una reflexión de Otelo, de William Shakespeare: cuando la razón no consigue equilibrar los sentidos, podemos terminar cediendo ante nuestros impulsos.
La mujer escribe bajo un haz de luz que atraviesa la oscuridad. La escritura representa el intento de ordenar los pensamientos y comprender las emociones. La mesa desgastada sugiere una lucha interior que se prolonga con el tiempo: sus marcas evocan las decisiones y contradicciones que nos acompañan durante la vida.
Desde la oscuridad, un demonio observa en silencio, esperando el momento de la tentación. Su presencia simboliza los impulsos que pueden llevarnos a actuar en contra de nuestro propio juicio, mientras la luz introduce la posibilidad de reconocerlos y decidir cómo responder.
La balanza reúne el sentido de la composición: la búsqueda de equilibrio entre la razón y el deseo, entre la luz y la oscuridad. La obra invita a contemplar esa batalla silenciosa en la que intentamos conciliar lo que sentimos, lo que deseamos y aquello que nuestra conciencia nos dicta.
